Cuando el océano dicta el menú, comer se convierte en un acto de territorio. En el Loira Atlántico, la gastronomía no se entiende sin el paisaje que la produce: estuarios que mecen bateas de ostras, salinas donde la sal se recoge a mano antes del amanecer, lonjas donde el pescado cambia de manos pocas horas después de ser capturado. Este rincón del oeste de Francia ha construido una identidad culinaria tan sólida como sus mareas, y cada vez atrae más a viajeros que buscan algo más que un plato:
Christian Rojo
Cada mañana, el llaüt La Maja y otras embarcaciones tradicionales de Formentera salen a faenar y regresan con langosta viva, pescados de roca y marisco fresco que, pocas horas después, aterrizan directamente en la cocina de Hannah Formentera. Sin intermediarios, sin cámaras de larga duración. Esa cadena cortísima entre el mar y el plato es la columna vertebral de uno de los proyectos gastronómicos más ambiciosos que arranca en la isla esta temporada 2026. Un hotel boutique con vocación de dest
Christian Rojo