En muchos grandes veleros, la popa sigue funcionando principalmente como zona técnica o plataforma de acceso al agua. El nuevo SW108 Kalantis, entregado recientemente por Southern Wind Shipyard en Cape Town, reorganiza completamente ese espacio alrededor de una gran terraza abatible concebida como extensión directa de la vida a bordo.
La solución, desarrollada conjuntamente por Southern Wind y Nauta Design, transforma el espejo de popa en una plataforma situada prácticamente a nivel del mar. El resultado no se limita a ampliar la superficie disponible: modifica la manera en que se utiliza el barco durante fondeos, travesías largas o navegación costera. El espacio puede funcionar como lounge exterior, zona de descanso, comedor informal o simple conexión continua con el agua según el momento del día.
Kalantis es la tercera unidad de la serie SW108, una gama semi-custom que representa bastante bien la filosofía del astillero sudafricano: grandes veleros capaces de combinar navegación oceánica de altas prestaciones con interiores y espacios habitables propios del segmento superyacht. Con algo más de 32 metros de eslora, el modelo ha sido desarrollado junto a Farr Yacht Design para la arquitectura naval y refleja una idea muy específica del sailing contemporáneo: rendimiento serio bajo vela sin convertir el barco en un objeto excesivamente técnico o agresivo visualmente.









Una cubierta pensada para navegar y permanecer
La arquitectura exterior de Kalantis evita muchos de los recursos habituales en el gran velero contemporáneo. No hay superestructuras voluminosas ni cubiertas excesivamente compartimentadas. La geometría flush deck, el perfil bajo de la cabina y la integración extremadamente limpia de escotillas y superficies acristaladas permiten mantener una silueta muy depurada y una percepción continua entre cubierta y mar.
El trabajo de Nauta se centra precisamente en esa sensación de apertura. La entrada de luz natural ocupa un papel central tanto en cubierta como en el interior gracias a grandes ventanas laterales y lucernarios integrados en la superestructura. El barco transmite constantemente una sensación de ligereza visual poco habitual en una embarcación de este tamaño.
Southern Wind lleva años desarrollando esa combinación entre prestaciones y habitabilidad. Fundado en Ciudad del Cabo en 1991 por el empresario italiano Willy Persico, el astillero se especializó desde el inicio en veleros oceánicos de altas prestaciones construidos en Sudáfrica pero con fuerte influencia italiana en diseño e interiorismo. La serie SW108 representa probablemente una de las síntesis más maduras de esa identidad híbrida entre performance sailing y confort residencial.
También la distribución exterior responde a una lógica de uso bastante contemporánea. Las zonas sociales se organizan alrededor de circulación fluida y múltiples configuraciones posibles, favoreciendo permanencia larga a bordo más que una separación rígida entre navegación y descanso.








Contrastes suaves y un interior muy residencial
En el interior, Nauta evita deliberadamente el exceso decorativo habitual en parte de la náutica premium. Kalantis trabaja sobre contrastes suaves entre superficies claras y maderas oscuras, construyendo espacios luminosos y muy abiertos visualmente.
Los revestimientos claros, la iluminación natural procedente de grandes ventanas laterales y los detalles en nogal oscuro ayudan a generar profundidad sin sobrecargar el ambiente. La sensación general se acerca más a ciertos apartamentos contemporáneos o residencias mediterráneas que al interiorismo náutico clásico.
También aquí aparece continuamente la idea de continuidad. Las líneas curvas de sofás, camas y paneles se prolongan entre distintas áreas del barco, mientras pequeños detalles en negro y tapicerías de Loro Piana introducen una dimensión más táctil y contemporánea.
La distribución interior mantiene cuatro cabinas: suite principal en proa, una cabina individual para invitados delante del salón y dos cabinas convertibles en popa. El salón principal adopta además una configuración muy abierta que integra comedor, zona de estar y espacio audiovisual sin divisiones rígidas.
Buena parte del interés de Kalantis reside precisamente en cómo evita dramatizar el lujo. El barco no busca espectacularidad visual constante ni soluciones excesivamente teatrales. Todo el proyecto parece orientado hacia una experiencia de navegación larga, silenciosa y muy vinculada al paisaje marino.
En un mercado donde muchos grandes yates a vela terminan acercándose cada vez más a la lógica del superyate a motor, Kalantis mantiene todavía algo bastante reconocible para cualquier navegante: la sensación de que el mar sigue siendo el verdadero centro del proyecto.