El Trofeo Conde de Godó OOA cerró este domingo una edición diferente a las anteriores. La 53ª edición de la regata organizada por el Real Club Náutico de Barcelona apostó por un formato distribuido a lo largo de tres fines de semana, ampliando la competición más allá de las tradicionales jornadas finales dedicadas a las clases ORC. La fórmula permitió reunir bajo un mismo paraguas la competición de monotipos, la navegación offshore y la vela de crucero, ofreciendo una visión más amplia de la actividad que hoy convive en el Mediterráneo.
La competición arrancó con los J70, continuó con la BCN Race Musto Offshore y culminó con las regatas de ORC y Open frente al litoral barcelonés. El resultado fue un Trofeo Conde de Godó más largo, más diverso y con un programa capaz de atraer perfiles muy distintos de regatistas, desde especialistas en monotipos hasta tripulaciones habituadas a las regatas de altura.
La entrega de premios celebrada en el Village del Real Club Náutico de Barcelona puso el punto final a varias semanas de competición y confirmó una vez más el papel del Godó como una de las grandes citas del calendario náutico español.





Un Godó diferente
El nuevo formato respondió a una realidad que los grandes clubes europeos llevan tiempo observando: la vela de competición es cada vez más diversa. Los monotipos viven un excelente momento, las regatas offshore han recuperado protagonismo y las clases ORC continúan siendo el principal punto de encuentro para buena parte de la flota mediterránea.
Lejos de concentrar toda la actividad en un único fin de semana, el Trofeo Conde de Godó OOA decidió dar espacio a cada modalidad. El resultado permitió aumentar el tiempo de exposición del evento, atraer a más participantes y reforzar la presencia de Barcelona dentro del calendario nacional.
La regata volvió además a reunir a algunas de las tripulaciones más competitivas del Mediterráneo occidental, con una notable presencia internacional y una participación que confirmó la buena salud de las clases ORC. En varias categorías el desenlace permaneció abierto hasta la última manga, algo que añadió emoción a una edición marcada por condiciones cambiantes y márgenes muy ajustados entre los favoritos.









Hispania lidera una edición muy competida
La clase reina, ORC 0, ofreció uno de los enfrentamientos más intensos del campeonato. El nuevo Hispania, patroneado por Ricardo Álvarez-Maldonado, se estrenó en Barcelona con una victoria de prestigio tras mantener durante todo el fin de semana un duelo directo con el Vithas-Urbania de Tomás Gasset. Ambos equipos terminaron empatados a puntos, pero el triunfo del barco de la Armada en la última prueba y la aplicación del descarte acabaron inclinando la balanza a su favor. El Aproperties-Blue Carbon de Toni Guiu completó el podio.
La lucha por el título fue igualmente intensa en ORC 1. El Soler Cabot-Cornex Capital volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los referentes de la flota española. El DK46 patroneado por Luis Martínez Doreste consiguió revalidar el título después de una cerrada pugna con el Hydra-HM Hospitales, que se resolvió únicamente mediante el desempate final.
Si hubo una categoría con un dominador absoluto, esa fue ORC 2. El argentino Katara, vigente campeón del mundo de la clase, firmó un pleno de victorias y aseguró el título sin dejar margen a sus rivales. El Ebury Sailing Team ocupó la segunda posición, mientras que L’Immens cerró el podio.
ORC 3 también se decidió en la última jornada. El italiano Milkwave logró superar al catalán L’Oreig gracias a su victoria final, empatando a puntos pero imponiéndose en la clasificación definitiva. Hydra Youth completó las posiciones de honor con una tripulación formada por jóvenes regatistas procedentes de la vela ligera.
En ORC 4-5, el Blue Star V confirmó el liderato que había construido durante el campeonato y se proclamó campeón por delante del Tupinamba y el Ildemar IV. En ORC A2, reservado a tripulaciones reducidas, el Wild volvió a imponerse para asegurar el título tras una sólida actuación durante todo el fin de semana.
Las clases Open también tuvieron vencedores claros. El Blue dominó Open A con tres victorias en tres pruebas, mientras que el Odysseus hizo exactamente lo mismo en Open B, cerrando una actuación impecable.
La ceremonia de clausura reunió a representantes institucionales, patrocinadores y dirigentes de la vela española, entre ellos Jordi Puig, presidente del Real Club Náutico de Barcelona; Ana Godó, vicepresidenta del club; Joaquín González Devesa, presidente de la Real Federación Española de Vela, y Joan Balaguer, vicepresidente de la Federació Catalana de Vela.
Con los trofeos ya entregados, el balance de esta 53ª edición deja una conclusión clara: el Trofeo Conde de Godó OOA sigue evolucionando sin perder su identidad. La incorporación de nuevos formatos y disciplinas amplía su alcance, mientras que la calidad deportiva de la flota mantiene intacto el prestigio de una regata que continúa siendo una referencia para la vela de competición en el Mediterráneo.