Llegar en yate con una copa de champagne mientras el equipaje ya espera en la habitación, recorrer en un Land Rover vintage un olivar de quinientos años de historia o zarpar al amanecer en un velero de 22 metros hacia una cala sin nombre.
El St. Regis Mardavall Mallorca Resort abre la temporada 2026 con una apuesta que va más allá de la reforma hotelera: 42 habitaciones y suites renovadas en el edificio central, cuatro experiencias diseñadas con colaboradores locales y un nuevo ciclo gastronómico en su restaurante con estrella Michelin, Es Fum.
Un interiorismo que huele a piedra caliza y tejidos mallorquines

La firma de interiorismo GA, responsable también de las top suites Royal Penthouse y Astor reformadas meses atrás, ha concebido las nuevas estancias para que el huésped sienta que habita una casa privada frente al mar. La paleta parte de los colores de la isla: aguamarina, cremas suaves y terracotas que dialogan con la piedra caliza local, las maderas naturales y el microcemento. Los textiles, algodones, lonetas y reinterpretaciones contemporáneas de los tejidos de lenguas mallorquinas, añaden una capa de calidez que ningún material sintético podría reproducir.
Los grandes ventanales de suelo a techo inundan los espacios de luz mediterránea, mientras que las cortinas ligeras, las puertas correderas de madera natural y los tonos arena de las paredes refuerzan la sensación de amplitud. El detalle más solicitado por quienes viajan hasta Punta Negra se ha integrado directamente en el diseño de los baños: abiertos hacia el exterior, permiten disfrutar de las vistas al mar desde la bañera. Amplios vestidores de madera completan unas habitaciones en las que cada pieza decorativa ha pasado por manos de artesanos locales.
El resort, situado entre los acantilados de la costa d'en Blanes y el puerto deportivo de Puerto Portals, cuenta con 125 habitaciones y suites en total, todas con terraza orientada al mar. La renovación de este bloque central consolida una transformación que avanza de forma progresiva desde las suites de mayor categoría hacia el resto de la propiedad.
Llegar por mar: el Yacht Arrival Check-In

El acceso al resort por su pantalán privado no es nuevo, pero la experiencia se ha estructurado ahora como un servicio completo. Un traslado privado en BMW i7 recoge al huésped en el aeropuerto o en cualquier punto de la isla y lo lleva hasta el puerto del Molinar. Allí, una embarcación del hotel lo recibe con una copa del Blanc de Blancs Comte de Montaigne, el champagne insignia del Mardavall, mientras el equipaje viaja por tierra directamente a la habitación.
La travesía por la bahía de Palma ofrece perspectivas que desde tierra resultan imposibles: la silueta de la Catedral, el castillo de Bendinat y las calas de Portals Vells se suceden antes de que el velero atraque en el muelle privado del resort, donde el mayordomo ya aguarda para completar el check-in. La experiencia tiene un precio de 1.650 euros IVA incluido.
Son Moragues: aceite, ginebra y un estanque del siglo XVIII

En el corazón de la Serra de Tramuntana, el proyecto SONMO lleva quince años regenerando la finca Son Moragues, una propiedad con más de quinientos años de historia. El St. Regis Mardavall ha cerrado una colaboración que permite a sus huéspedes acceder en exclusiva a un recorrido en Land Rover vintage por los huertos ecológicos y el olivar de la finca, con cata guiada del aceite de oliva virgen extra que allí se produce.
La jornada culmina junto a Sa Balsa Rodona, un estanque secreto del siglo XVIII al que la leyenda vincula con una fiesta de cumpleaños que el Archiduque Luis Salvador de Austria organizó para la emperatriz Sissí. El picnic incluye productos locales gourmet, vinos mallorquines, limonada casera y las ginebras artesanales elaboradas con botánicos de la propia finca. El precio parte de 250 euros más IVA por persona, con reserva a través del concierge del hotel.
Velero, yoga, meditación y gemología

El velero Ánima II de Spirit Yachts combina líneas clásicas de madera con un interior contemporáneo. Con salida desde el Real Club Náutico de Palma, la jornada está diseñada para un máximo de ocho personas e integra navegación por la costa mallorquina, meditación guiada, una sesión de yoga en una cala apartada, baño en el Mediterráneo y un brunch elaborado a bordo con producto de proximidad. La experiencia es completamente personalizable y se contrata en exclusividad a partir de 6.000 euros más IVA.
La diseñadora mallorquina de alta joyería Isabel Guarch, cuya obra bebe de la historia, la simbología y la arquitectura de la isla, abre su atelier a los huéspedes del Mardavall para un taller de gemología que va más allá de la visita cultural. Los participantes conocen de primera mano el proceso creativo de Guarch y pueden encargar una pieza diseñada específicamente para ellos como recuerdo tangible del viaje. El taller tiene un precio de 450 euros más IVA por persona y se reserva a través del concierge.
Es Fum Series: la alta cocina como encuentro efímero

El restaurante Es Fum, con una estrella Michelin y un Sol Repsol, es el espacio donde el chef Miguel Navarro articula una cocina que toma el viaje como hilo conductor. Esta temporada mantiene dos menús degustación. El menú Recorrido, a 190 euros por persona, traza una ruta de inspiración global con raíz mediterránea que pasa por platos como los raviolis Shojin Ryori, el arroz cremoso de gamba roja del Mediterráneo, la lubina con hinojo y tamarindo o el cordero mignonette. El menú Vegetal, a 170 euros por persona, propone una experiencia construida íntegramente desde el producto de temporada, con técnica y precisión al servicio de la sutileza. El maridaje para ambos menús se ofrece a 120 euros por persona.
Como extensión de esa filosofía nace Es Fum Series, un ciclo de cenas a cuatro manos con chefs de referencia internacional. La primera edición se celebra el 16 de mayo con la participación de Xabi Donnay, chef pastelero de Lasarte, el restaurante de Martín Berasategui con tres estrellas Michelin. El encuentro integrará cocina salada y pastelería de alta precisión en un menú único. Las entradas cuestan 195 euros por persona IVA incluido, con maridaje disponible a 125 euros.
Un resort que se reinventa cada temporada

El St. Regis Mardavall suma a su oferta habitual, que incluye el St. Regis Bar de coctelería de autor, el restaurante de cocina mallorquina Terra y el Sea Club Mar con cocina mediterránea de influencia sudamericana bajo la dirección del chef Pau Oliver junto al chef Diego Quispe, esta nueva capa de experiencias que buscan hacer de la estancia algo más que un alojamiento de lujo.
La apuesta por los colaboradores locales, desde la finca regenerativa de la Tramuntana hasta el atelier de una diseñadora con décadas de trabajo en la isla, refleja una tendencia que gana peso en el segmento premium: el lujo como acceso a lo auténtico, no solo a lo exclusivo. El resort está a diez minutos del centro de Palma y toda la información está disponible en stregis.com/mardavall.