Captain Arctic, el yate que quiere cambiar la forma de explorar el Ártico

Captain Arctic, el yate que quiere cambiar la forma de explorar el Ártico

Pelorus Yachting ofrecerá en exclusiva el charter privado del primer gran yate de lujo de emisiones casi nulas, diseñado para navegar entre Noruega, Svalbard y Groenlandia.


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n el imaginario del gran turismo náutico, el lujo ha estado asociado durante décadas a aguas cálidas, fondeos en calas mediterráneas o atolones tropicales. Sin embargo, desde hace algunos años el mapa empieza a desplazarse hacia el norte. Los fiordos noruegos, Svalbard o la costa oriental de Groenlandia atraen cada vez a más viajeros que buscan expediciones privadas, paisajes extremos y experiencias difíciles de reproducir en otros lugares. El auge de los llamados expedition yachts responde precisamente a ese cambio de prioridades.

En ese contexto se sitúa Captain Arctic, un velero de expedición de 70 metros que Pelorus Yachting ofrecerá en exclusiva para el mercado del chárter privado a partir de diciembre de 2026. La compañía británica, especializada en viajes de exploración a medida, ha sido nombrada agente central para la comercialización internacional del barco, convirtiéndose en el único operador autorizado para organizar sus itinerarios privados.

Un laboratorio flotante para explorar el norte

Captain Arctic no es un yate convencional adaptado para navegar en latitudes polares. El proyecto nació con un objetivo muy concreto: demostrar que la exploración de algunas de las regiones más frágiles del planeta puede realizarse reduciendo al máximo el impacto ambiental.

Con 70 metros de eslora y capacidad para treinta huéspedes, combina propulsión a vela con una amplia superficie de paneles solares que alimentan buena parte de los sistemas de a bordo. Cuando las condiciones meteorológicas obligan a utilizar motores, estos pueden funcionar con aceite vegetal, una solución que permite reducir de forma muy significativa las emisiones respecto a un superyate convencional. Según sus promotores, la huella de carbono puede llegar a ser un 90 % inferior a la de embarcaciones equivalentes.

El silencio también forma parte de la experiencia. La navegación asistida por vela elimina gran parte del ruido y de las vibraciones habituales en este tipo de barcos, un aspecto especialmente relevante en ecosistemas donde la presencia humana sigue siendo limitada y la fauna continúa marcando el ritmo del paisaje.

La sostenibilidad, además, no termina en la propulsión. Captain Arctic incorpora un laboratorio científico desde el que investigadores y especialistas podrán desarrollar proyectos relacionados con el ecosistema polar durante las expediciones. Parte de los beneficios de la actividad comercial se destinarán igualmente a organizaciones dedicadas a la protección del Ártico.

Del esquí de travesía a los glaciares de Groenlandia

Pelorus estrenará la temporada con un itinerario poco habitual incluso dentro del turismo polar. Entre el 18 y el 26 de diciembre de 2026 el barco navegará por el norte de Noruega durante un viaje navideño pensado para combinar navegación, naturaleza y deporte.

Las jornadas comenzarán fondeando frente a los Alpes de Lyngen, desde donde pequeños grupos acompañados por guías especializados podrán realizar rutas de esquí de travesía antes de regresar al barco. El programa incluye además navegación entre fiordos nevados, observación de auroras boreales, avistamiento de cetáceos, excursiones en kayak, visitas a comunidades locales y actividades inspiradas en la cultura vikinga. Más adelante, durante el invierno, Captain Arctic continuará operando entre Tromsø y Svalbard, mientras que en verano trasladará su base hacia Groenlandia oriental y el inmenso sistema de fiordos de Scoresby Sund, considerado el más grande del planeta.

La flexibilidad es uno de los argumentos del proyecto. Al tratarse exclusivamente de chárteres privados, cada grupo podrá adaptar el itinerario, las actividades y el ritmo de la expedición junto a los especialistas de Pelorus. La experiencia puede orientarse hacia la fotografía de naturaleza, la observación de fauna, el esquí, el senderismo sobre hielo o la navegación entre icebergs, siempre condicionada por el estado del hielo y la meteorología.

A bordo, el ambiente busca el equilibrio entre expedición y confort. El barco dispone de spa, sauna, baño noruego de agua fría, gimnasio con vistas panorámicas y amplias cubiertas exteriores pensadas para observar el paisaje ártico. La relación de un tripulante por cada pasajero permite mantener un servicio muy personalizado sin perder el carácter explorador que define al proyecto.

Con tarifas que parten de 590.000 euros semanales para el chárter completo y una propuesta basada en la navegación de bajas emisiones, Captain Arctic representa una dirección cada vez más visible dentro del sector. El lujo ya no consiste únicamente en llegar a lugares remotos, sino en hacerlo con el menor impacto posible y con acceso a experiencias que hasta hace poco quedaban reservadas a expediciones científicas o grandes exploradores.


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