Dos estrellas Michelin, una piscina infinita frente al Atlántico, rituales de cócteles al atardecer y yoga al amanecer sobre acantilados volcánicos. El verano en The Ritz-Carlton Tenerife, Abama no se parece a ningún otro. El resort ubicado en Guía de Isora, en la costa suroeste de la isla, acaba de presentar su programación estival más ambiciosa, con The Retreat como gran protagonista: un hotel dentro del hotel concebido para quienes quieren ir más allá del lujo convencional.
Un resort con ocho restaurantes y una cocina de altura

La gastronomía ha sido siempre uno de los argumentos más sólidos de Abama. Este verano, la oferta culinaria se mantiene como una de las más completas de Europa en un resort de estas características. En la cúspide, M.B, con dos estrellas Michelin y la firma de Martín Berasategui, continúa bajo la dirección del head chef Erlantz Gorostiza. El restaurante representa la apuesta más técnica y formal del resort, con una cocina de precisión que lleva años atrayendo a comensales de toda Europa.
A su lado, Akira Back, el primer restaurante del chef surcoreano en España, ofrece una propuesta contemporánea que fusiona referencias japonesas y coreanas con producto de temporada. Completan la oferta Verde Mar, un concepto plant-based que trabaja la sostenibilidad desde la creatividad; El Mirador, especializado en arroces y pescados frescos con vistas directas al Atlántico y a La Gomera; Txoko by Martín Berasategui, dedicado a la cocina vasca tradicional; y Verona, el restaurante italiano del complejo.
Para los días de playa, el Beach Club en la Playa de Abama, accesible desde el resort a través de su tren privado, ofrece una propuesta más informal y fresca. Y al caer la tarde, el renovado lobby bar reúne alta coctelería con vistas panorámicas al océano.
Cuatro pilares para organizar el verano




Ritz-Carlton Tenerife
Más allá de la mesa, el resort estructura su programación estival en torno a cuatro áreas temáticas que permiten a cada huésped construir su propia experiencia según intereses y ritmos personales.
El bloque de bienestar incluye sesiones diarias de yoga al amanecer frente al mar, clases de pilates y boxeo cardiovascular, talleres de cuidado personal y rituales de aromaterapia en los jardines subtropicales del resort. El de naturaleza ofrece rutas de senderismo por paisajes volcánicos, salidas en barco para el avistamiento de cetáceos, observación de estrellas con telescopios profesionales y talleres de jardinería sostenible, actividades que conectan al viajero con la geografía singular de Tenerife.
El tercer bloque gira en torno al arte y la cultura canaria. Incluye talleres de cerámica tradicional con pintaderas, acuarela al aire libre, experiencias de arte y vino con referencias locales, clases de cocina canaria y catas de bodegas de la isla. El cuarto pilar apuesta por la actividad física compartida: aquagym, tiro con arco, gymkanas familiares y ajedrez vikingo, entre otras propuestas pensadas para todas las edades y que combinan entretenimiento con movimiento.
The Retreat: cuando el lujo se convierte en algo personal

The Retreat es el núcleo de la propuesta diferencial de Abama este verano. Funciona como un universo paralelo dentro del resort, con acceso reservado a espacios como la piscina infinita Del Mar y una programación propia que incluye degustaciones privadas, rituales de cócteles al atardecer y clases de bienestar en entornos privilegiados.
Los huéspedes de este segmento exclusivo tienen acceso a actividades con aforo limitado y atención personalizada. Desde sesiones de yoga o pilates en la terraza privada hasta experiencias de jardinería con especies autóctonas de las islas. La filosofía que articula todo esto es la de un espacio pensado para armonizar cuerpo, mente y entorno, sin las concesiones propias de un resort de gran volumen.
El modelo de "hotel dentro del hotel" no es nuevo en el sector del lujo, pero Abama lo lleva años desarrollando con una identidad propia. The Retreat suma al alojamiento estándar de cinco estrellas una capa adicional de personalización que responde a la demanda creciente de un perfil de viajero que valora tanto la privacidad como la experiencia curada.
Novedades para familias y viajeros multigeneracionales
Una de las incorporaciones más destacadas de esta temporada es la próxima apertura de un Splash Park infantil, que refuerza el carácter multigeneracional del resort. Abama ya contaba con el Ritz Kids Club más grande de Europa, un dato que sitúa al complejo en una posición singular dentro del segmento de lujo familiar, donde la oferta para los más jóvenes suele ser la asignatura pendiente.
El resort dispone además de un spa de más de 2.500 metros cuadrados con tratamientos inspirados en la cultura y las tradiciones locales, pistas de tenis y pádel y varios campos de golf en los alrededores.
Un destino con vocación de permanencia
The Ritz-Carlton Tenerife, Abama fue diseñado por Melvin Villarroel con influencia morisca, siguiendo la estética de una ciudadela árabe en tonos terracota. El complejo se distribuye entre varias tipologías de alojamiento, desde la Ciudadela hasta penthouses y suites con vistas directas al Atlántico. Su ubicación en la costa suroeste de Tenerife, una de las zonas con mejor clima de Europa durante todo el año, le ha permitido consolidarse como destino de referencia más allá de la temporada estival.
En un momento en que los grandes resorts de lujo compiten por ofrecer algo más que habitaciones y restaurantes, Abama lleva años apostando por un modelo en el que la experiencia total del huésped, desde la primera comida hasta la última actividad, forma parte de una propuesta coherente. La programación de verano de 2026 es su versión más desarrollada de esa apuesta.