Ferretti Yachts 720: cuando el espacio redefine la vida a bordo

Ferretti Yachts 720: cuando el espacio redefine la vida a bordo

El modelo flybridge evoluciona con un diseño más abierto, más luminoso y más cercano a la idea de vivir el mar como si fuera casa.


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Hay barcos que evolucionan añadiendo funciones. Y otros que lo hacen cambiando la manera en que se viven. El nuevo Ferretti Yachts 720 pertenece a esta segunda categoría. No reinventa el modelo, pero lo reinterpreta desde un enfoque más claro: hacer que la vida a bordo sea más fluida, más natural, más cercana a lo que ocurre en tierra.

Presentado en el Boot Düsseldorf, el modelo mantiene las líneas reconocibles del astillero italiano, pero introduce una revisión profunda de los espacios. Con 22,5 metros de eslora y una manga de 5,60 metros, el objetivo ha sido claro desde el inicio: acercar la experiencia de un yate de mayor tamaño a un formato más manejable.

El proyecto nace de la colaboración entre el comité estratégico del grupo, liderado por Piero Ferrari, el equipo de ingeniería interno y el trabajo conjunto de Filippo Salvetti en exteriores e IdeaeItalia en interiores. Pero más allá de los nombres, lo que se percibe es una intención coherente: reducir las barreras entre dentro y fuera.

Las nuevas superficies acristaladas, especialmente en el salón y en la cabina del propietario, amplifican la entrada de luz natural y refuerzan la conexión visual con el entorno. El rediseño del perfil lateral y del hard top no responde solo a una cuestión estética, sino a una lógica de uso: más sombra, más confort, más continuidad. El resultado no es un barco más espectacular, sino más habitable.

Espacios que se abren, circulación que se simplifica

Uno de los cambios más interesantes del 720 está en cómo se organiza el movimiento a bordo. Desde la popa, el acceso al cockpit y al salón se plantea como una secuencia continua, sin interrupciones, donde el interior puede abrirse completamente hacia el exterior gracias a una configuración de puertas que elimina prácticamente cualquier barrera física.

Dentro, el salón se estructura en torno a dos grandes sofás enfrentados, con almacenamiento integrado y materiales que buscan un equilibrio entre elegancia y calidez. No es un espacio pensado solo para recibir, sino para permanecer. Para pasar tiempo.

La zona de comedor, situada a media eslora, se integra en esta lógica, mientras que una de las novedades más relevantes aparece en la separación entre áreas. La introducción de soluciones como puertas correderas y paneles móviles permite aislar la cocina y la timonera sin romper la continuidad visual, generando un entorno semi-enclosed que aporta privacidad sin perder apertura.

La cocina, firmada por Ernestomeda, incorpora además un acceso directo al exterior pensado para el servicio, evitando interferencias con las zonas principales. Es un detalle operativo, pero significativo: el confort no es solo una cuestión estética, también es logística.

En la timonera, el enfoque es similar. El parabrisas sin montante central amplía la visibilidad, mientras que la integración de hasta cuatro pantallas de 16 pulgadas y nuevos asientos Poltrona Frau refuerzan la sensación de control sin sobrecargar el espacio. La tecnología está presente, pero no domina.

Vivir a bordo: entre intimidad y experiencia compartida

El verdadero salto del Ferretti Yachts 720 aparece en cómo se distribuyen los espacios privados. En la cubierta inferior, las cuatro cabinas —incluyendo una suite del propietario y una VIP— están diseñadas para ofrecer no solo alojamiento, sino una experiencia prolongada.

La cabina principal, situada a media eslora, introduce un elemento clave: la separación física respecto a la sala de máquinas mediante vestidor y baño, lo que mejora notablemente el aislamiento acústico. Es una solución técnica, pero con impacto directo en la calidad de vida a bordo.

Arriba, el flybridge —con más de 40 metros cuadrados— se convierte en el verdadero centro social del barco. Zona de comedor, solárium, bar y espacios configurables conviven en una superficie pensada para adaptarse a distintos momentos del día. No hay una única forma de usarlo, y ahí está precisamente su valor.

A nivel de prestaciones, el modelo ofrece dos configuraciones de motorización MAN que permiten alcanzar hasta 32 nudos, pero, como ocurre en todo el proyecto, la velocidad no es el elemento central. Lo importante es la sensación de estabilidad, de control, de navegación sin esfuerzo.

En el fondo, el Ferretti Yachts 720 no busca impresionar con cifras ni con soluciones radicales. Su propuesta es más sutil: ajustar el equilibrio entre espacio, luz y funcionalidad hasta el punto de que el barco desaparezca como objeto y se convierta en entorno. Ese es, probablemente, el sentido de la filosofía “Just Like Home”. No replicar una casa en el mar, sino hacer que el mar se sienta como un lugar donde quedarse.


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