Hay barcos que evolucionan para adaptarse al mercado. Y otros que lo hacen para explorar nuevas posibilidades sin renunciar a lo que los define. El nuevo wallypower50X pertenece claramente a esta segunda categoría. Presentado en el Discover Boating Miami International Boat Show, el modelo introduce una novedad relevante —la propulsión fueraborda— sin alterar el ADN que ha convertido a Wally en una de las marcas más reconocibles del diseño náutico contemporáneo.
La base es conocida: proa vertical, perfil afilado, superficies limpias y una arquitectura donde cada elemento responde a una lógica precisa. No hay gestos gratuitos. Incluso soluciones como los “magic portholes”, que permiten la entrada de luz natural sin alterar la pureza de las líneas exteriores, forman parte de esa coherencia.
El resultado es un barco que se reconoce a primera vista como un Wally, pero que introduce una nueva forma de entender su uso. La incorporación de motores fueraborda no es solo una decisión técnica, sino una manera de ampliar el rango de experiencias: más velocidad, más accesibilidad, más flexibilidad.




Espacio abierto, uso flexible
Uno de los aspectos más interesantes del wallypower50X es cómo gestiona el espacio. A diferencia de otros modelos donde la cubierta se organiza en funciones claramente separadas, aquí la lógica es más abierta, más adaptable.
Las muratas abatibles en popa amplían la superficie útil y crean una relación directa con el agua, transformando la zona trasera en una especie de plataforma extendida donde el barco se diluye en el entorno. A partir de ahí, todo fluye: dos amplios soláriums, una zona de comedor para ocho personas bajo la protección de la superestructura acristalada y un área lounge que puede reinterpretarse según el momento.
Esa flexibilidad se extiende al propio posicionamiento del modelo. Puede funcionar como day cruiser, como weekender o incluso como chase boat para superyates, una versatilidad que responde a un cambio más amplio en la forma de usar el barco. Ya no se trata de una única función, sino de múltiples escenarios posibles.
Bajo cubierta, el planteamiento sigue esa misma línea. Espacio para dormir, zona de descanso y baño con ducha independiente configuran un entorno pensado no solo para escapadas puntuales, sino para estancias más prolongadas, manteniendo un equilibrio entre diseño y funcionalidad.



Prestaciones que refuerzan la experiencia
Si el diseño define la identidad, la propulsión define el carácter. Y aquí es donde el wallypower50X marca realmente la diferencia. La motorización fueraborda Mercury introduce una dimensión más dinámica, con una velocidad máxima que puede alcanzar los 54 nudos en su versión más potente.
Pero, como ocurre en otros modelos de la marca, la cifra es solo una parte de la historia. Lo relevante es cómo se traduce en navegación: una sensación de control, estabilidad y respuesta inmediata que convierte la conducción en parte central de la experiencia.
El diseño de la carena, desarrollado junto al equipo de ingeniería de Ferretti Group, asegura que esa velocidad no comprometa la manejabilidad. Al contrario, refuerza una idea clave en Wally: la de que la tecnología debe estar al servicio del usuario, no al revés.
En el fondo, el wallypower50X no es solo una nueva versión de un modelo existente. Es una reinterpretación de un arquetipo. Un intento de llevar el lenguaje Wally a un terreno más versátil sin perder su esencia. Porque si algo define a este barco no es la velocidad ni el diseño por separado, sino la manera en que ambos se combinan para crear una experiencia coherente. Una experiencia donde el mar no se contempla, sino que se vive en movimiento.