Una isla dentro de otra isla, rodeada por las aguas del puerto de Maó, con una arquitectura de cuarentena del siglo XVIII y el silencio como material de construcción. Ese es el escenario que vuelve a acoger, del 4 al 6 de junio de 2025, la quinta edición de The Yoga Gallery Menorca Fest, el encuentro de yoga, música y arte que se ha consolidado como referencia en el Mediterráneo.
Con más de 50 horas de práctica, un elenco de diez maestros internacionales y un aforo máximo de 400 participantes por día, el festival regresa con la misma intención que lo fundó: ofrecer una experiencia sin concesiones a lo superficial.
El Lazareto, un escenario que ya es parte del festival

La isla del Lazareto, situada en el interior del puerto de Maó, no es un telón de fondo decorativo. Su historia forma parte de la experiencia. Construida en el siglo XVIII como estación de cuarentena para barcos y viajeros procedentes de puertos con riesgo de epidemia, esta pequeña isla conserva una arquitectura austera y monumental que hoy resulta extraordinariamente propicia para la práctica interior. Sus muros, que una vez contuvieron la espera y la incertidumbre, enmarcan ahora sesiones de meditación, respiración y movimiento.
Menorca, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993, lleva décadas apostando por un modelo turístico orientado a la sostenibilidad y la conciencia. No es casualidad que este festival haya encontrado aquí su hogar permanente. La isla ofrece algo difícil de encontrar en otros destinos mediterráneos en temporada alta: una relación todavía equilibrada entre paisaje, silencio y presencia humana. El evento cuenta con el apoyo de la Fundació Foment del Turisme de Menorca, lo que refleja también el calado institucional que ha adquirido a lo largo de sus cinco ediciones.
Más de 50 horas de práctica para todos los niveles

El programa de esta edición abarca sesiones de yoga āsana, meditación, técnicas de respiración, kirtan, conciertos en vivo, charlas y expresión artística. Con hasta cuatro clases simultáneas en distintos espacios del recinto, la oferta está diseñada para que cada participante construya su propia experiencia sin sentirse arrastrado por la dinámica de grupo. El festival está abierto a todos los niveles, desde quienes se acercan por primera vez al yoga hasta practicantes avanzados que buscan profundizar junto a maestros de referencia.
El aforo está deliberadamente limitado a 400 personas por día, una decisión que distingue a este festival de otros encuentros de bienestar que priorizan el volumen sobre la calidad de la experiencia. Para quienes quieran prolongar la estancia, el programa incluye también la posibilidad de alojamiento opcional con yoguis locales, una fórmula que añade una dimensión de intercambio cultural y comunitario al evento.
El lema de esta quinta edición gira en torno a la intuición como forma de conocimiento primario, anterior al ruido y la sobreestimulación del entorno contemporáneo. Los organizadores lo describen como "un acto de rebeldía" escuchar al cuerpo y al corazón en un contexto cultural que tiende a desplazar ambos hacia un segundo plano.
El elenco: diez maestros, múltiples tradiciones
El cartel de la quinta edición reúne a profesores y artistas procedentes de distintas escuelas y linajes del yoga. Martyna Dharmina Febre, profesora de Jivamukti Yoga con certificación avanzada y cofundadora de Liberation Lab, trabaja desde Berlín como mentora de profesores a escala internacional e integra el kirtan, el canto devocional, como parte central de sus secuencias vinyasa.
Jose Carballal es uno de los referentes del Ashtanga Yoga en España. Discípulo directo de Sharath Jois y codirector de Mysore House Madrid, suma a su práctica formación en terapia Gestalt y trauma, lo que le permite articular el autoconocimiento como parte inseparable del trabajo corporal. Rebeca Recatero, directora de la escuela Jivamukti Yoga Madrid, enseña desde la compasión hacia todos los seres como eje filosófico y activista de su propuesta.
Maria Sousa Macedo, cofundadora y directora de Jivamukti Yoga Lisbon, lleva a sus clases una formación musical en el Conservatorio de Lisboa que convierte la práctica en una experiencia de escucha activa. Fiko Aliaga, especialista en Teoría Polivagal y Somatic Experiencing, conecta el movimiento con el sistema nervioso desde una perspectiva que integra la no-dualidad y los estudios sobre el nervio vago.
Carolina Drake acumula más de dos décadas de recorrido en Yin Yoga y meditación, enraizadas en la tradición Vedanta y el budismo tibetano. Mitch Burnett, maestro de la tradición Black Lotus y el Jivamukti Yoga, propone una espiritualidad accesible que combina āsana rigurosa, respiración y filosofía. Rochelle Mello, brasileña afincada en Barcelona y discípula de Usha Devi en Rishikesh dentro del linaje de B.K.S. Iyengar, diseña sesiones lentas e intensas en las que el cuerpo y la mente procesan cada postura desde dentro.
Un festival que ha crecido sin perder su foco
Cinco ediciones son suficientes para evaluar si un proyecto de estas características responde a una tendencia pasajera o a una necesidad real. The Yoga Gallery Menorca Fest ha sabido crecer en convocatoria y en cartel sin ampliar su aforo de forma indiscriminada ni ceder ante la espectacularización que ha afectado a otros eventos del sector del bienestar. La combinación de un entorno históricamente cargado, una programación de rigor y un límite de participantes consciente define un modelo que resulta cada vez menos frecuente.
El festival está organizado por The Yoga Gallery, plataforma dedicada a la promoción del yoga y el arte como vías de transformación personal y colectiva. En un momento en que la industria del wellness genera cifras récord a nivel global pero también acumula críticas por su deriva estética y comercial, propuestas como esta apuntan en una dirección diferente: más práctica, menos imagen. Quienes quieran asistir pueden consultar el programa completo y las condiciones de inscripción en el sitio oficial de Menorca Turisme.