Saltar al contenido
Revista Bruma La revista del mar de Descubrir.com
Salone Nautico di Genova 4 min de lectura

El Salón Náutico de Génova: más de 1.000 barcos y 215 novedades

La cita estrena posición en el calendario con más espacio en el agua, una presencia récord de multicascos y novedades que recorren buena parte de las tendencias actuales de la náutica.

El Salón Náutico de Génova: más de 1.000 barcos y 215 novedades

Más de 1.000 embarcaciones en el agua, 215 novedades y una presencia de multicascos que crece un 28%. El Salón Náutico Internacional de Génova abre hoy sus puertas con cifras que lo mantienen entre las grandes citas europeas del sector y con una edición especialmente útil para observar hacia dónde se mueve el mercado después de los lanzamientos de Cannes y Mónaco.

El salón se celebra hasta el martes 6 de octubre en el Waterfront di Levante, el frente marítimo diseñado por Renzo Piano que durante los últimos años ha transformado también la configuración del propio evento. Esta edición estrena además fechas, una decisión destinada precisamente a ganar distancia respecto al Cannes Yachting Festival y el Monaco Yacht Show y ofrecer mayor espacio a expositores y visitantes.

La nueva posición en el calendario permite a Génova desempeñar un papel algo diferente. Cannes continúa siendo uno de los grandes escaparates mediterráneos para las novedades internacionales y Mónaco concentra buena parte del universo del superyate. Génova ofrece un recorrido más transversal, donde grandes yates conviven con embarcaciones deportivas, semirrígidas, multicascos y modelos destinados a un público más amplio.

Esa variedad adquiere especial importancia en un momento en que el mercado avanza a velocidades diferentes. Los grandes yates y el segmento premium mantienen mayor fortaleza, mientras las embarcaciones pequeñas y medianas sufren más el aumento de costes, la incertidumbre económica y las dificultades asociadas a la disponibilidad de amarres.

Más multicascos y más barcos en el agua

Los primeros datos de esta edición permiten identificar algunas tendencias. La superficie ocupada por embarcaciones en el agua aumenta un 4%, mientras la presencia de multicascos crece un 28%, hasta alcanzar un nuevo récord para el salón.

No es un movimiento aislado. Catamaranes a motor y a vela han ganado protagonismo durante los últimos años en los principales salones internacionales, impulsados por una combinación de mayor superficie habitable, estabilidad y una relación especialmente directa entre espacios interiores y exteriores.

También aumenta la presencia de grandes esloras. Una de las novedades de Génova es Living Made in Italy, un área dedicada a yates de más de 24 metros que reúne embarcaciones de entre 35 y 50 metros y presta especial atención a personalización, tecnología e interiorismo.

Entre los barcos que pueden verse estos días aparece SHE, el nuevo Sanlorenzo de 25,5 metros que recupera algunas referencias de los motor yacht italianos de los años sesenta. Prescinde del flybridge, incorpora interiores de Lissoni concebidos casi como un espacio residencial acristalado y utiliza un sistema híbrido Volvo Penta IPS capaz de funcionar en modo eléctrico a baja velocidad.

El SL80A, también de Sanlorenzo, explora otra de las tendencias que más han transformado el diseño de los yates durante los últimos años: utilizar arquitecturas asimétricas para ganar superficie interior y abrir los espacios principales directamente hacia el mar.

Del flybridge al maxi RIB

Azimut llega a Génova con varios de los modelos que han marcado su temporada. El Grande 44M representa la parte superior de la gama, con cuatro cubiertas y una suite del propietario en el upper deck dotada de terraza privada. Más del 50% de su estructura utiliza fibra de carbono, una solución destinada a reducir peso y consumos.

A su lado, el Magellano 27M desarrolla la fórmula de los crossover yachts destinados a cruceros de mayor distancia, mientras el Seadeck 9 organiza buena parte de la vida exterior alrededor de una zona de popa de 60 metros cuadrados con terrazas abiertas hacia el mar y piscina.

El nuevo Fly 70 introduce además una tecnología destinada a reducir un 95% las emisiones de partículas y disminuir el ruido generado a bordo, mostrando cómo la mejora ambiental empieza a incorporar también aspectos menos visibles que la propulsión eléctrica o híbrida.

Ferretti Group participa con ocho embarcaciones, entre ellas el nuevo Riva 56' Rivale Super y el Ferretti Yachts 720, acompañados por modelos de Pershing, Itama y Wally.

Pero algunos de los proyectos más curiosos se encuentran lejos de las grandes esloras. El Stradivari 52 de Cantieri Capelli es un maxi RIB de 15,5 metros inspirado en la tradición de construcción de violines de Cremona. La curva de popa recuerda un arco y cuatro líneas reproducen visualmente las cuerdas del instrumento. Bajo esa referencia artesanal aparece una configuración mucho menos clásica: cuatro fueraborda y 1.800 CV, capaces de acercarlo a los 50 nudos.

Otro ejemplo de cómo se difuminan las categorías tradicionales es el Bluegame BGM75, definido por la propia marca como un «monocasco con dos cascos». Busca combinar algunos de los espacios y ventajas de un multicasco con unas dimensiones compatibles con amarres convencionales, reduciendo al mismo tiempo hasta un 40% las necesidades de potencia y combustible.

También el Prestige M8 Evo, construido en Italia por Groupe Beneteau, utiliza la arquitectura multicasco para obtener 270 metros cuadrados de superficie utilizable, un flybridge de aproximadamente 50 metros cuadrados y una autonomía estimada de 1.000 millas a ocho nudos.

Un mercado más selectivo después del boom

Detrás de los nuevos modelos, el salón refleja también un mercado menos expansivo que hace unos años. Las dificultades afectan especialmente a las embarcaciones pequeñas y medianas, donde el precio de compra es solo una parte de una ecuación que incluye combustible, mantenimiento, seguros y amarres.

El mercado mundial de embarcaciones nuevas alcanzó aproximadamente 33.300 millones de euros en 2025, un 2,1% menos que en 2023, aunque continúa situándose alrededor de un 50% por encima del nivel anterior a la pandemia.

Ese contexto ayuda a entender algunas de las iniciativas que Génova incorpora este año más allá de la exposición comercial. La nueva Blue Arena, situada en el Palasport, estará dedicada a formación, start-ups, profesiones relacionadas con el mar, vela y actividades destinadas a quienes se acercan por primera vez a la navegación.

Durante seis días, el Waterfront permitirá así recorrer casi todos los niveles de la náutica actual: desde embarcaciones relativamente accesibles hasta superyates, pasando por un número récord de multicascos, maxi RIB y propuestas híbridas. Más que una continuación de Cannes y Mónaco, Génova ofrece una fotografía más amplia de un mercado que busca nuevas formas de navegar, pero también nuevas maneras de incorporar navegantes.