Lino, cáñamo y basalto: el gozzo italiano experimenta con nuevos materiales
El Cantiere Mimì presenta en el Salón Náutico de Génova los primeros resultados de su investigación con la Universidad Federico II de Nápoles y estrena una nueva versión del Libeccio 13.50 WA.
Entre los nueve modelos que Cantiere Mimì lleva este año al Salón Náutico de Génova, del 1 al 6 de octubre, uno de los más interesantes no destaca por sus dimensiones ni por estrenar una nueva silueta. El Libeccio 9.50 Cabin mantiene las formas de una tipología profundamente ligada a la tradición mediterránea, pero incorpora componentes realizados con materiales bastante menos convencionales: fibras naturales de lino, cáñamo y basalto combinadas con resinas completamente bioderivadas.
El barco representa la primera aplicación concreta de un programa de investigación desarrollado por el astillero junto a la Universidad Federico II de Nápoles y Valerio Rivellini. El objetivo es estudiar nuevos materiales destinados a componentes de los interiores y exteriores de las embarcaciones, buscando reducir su impacto sin abandonar las prestaciones necesarias en un entorno especialmente exigente como el mar.
La elección resulta especialmente significativa en un astillero que lleva más de cincuenta años construyendo gozzi. Mimì nació y creció alrededor de una embarcación tradicional que progresivamente ha incorporado cascos más rápidos, distribuciones contemporáneas y mayores niveles de confort. Ahora esa evolución empieza a alcanzar también los materiales con los que se construyen algunos de sus componentes.





Del gozzo tradicional a las fibras naturales
La búsqueda de alternativas a los composites convencionales se ha convertido en uno de los campos de experimentación de la industria náutica. En este caso, el proyecto trabaja con lino, cáñamo y basalto, utilizados como fibras de refuerzo, junto a resinas 100% bioderivadas. La primera demostración se encuentra en la versión green del Libeccio 9.50 Cabin presentada en Génova.
No significa que todo el barco esté construido con estos materiales. La investigación se concentra por ahora en componentes destinados a los equipamientos interiores y exteriores, pero permite llevar la experimentación fuera del laboratorio y aplicarla a una embarcación real.
El planteamiento tiene interés precisamente porque la transición hacia materiales de menor impacto presenta dificultades diferentes a las de la electrificación. Sustituir un motor o instalar baterías permite actuar sobre las emisiones asociadas al uso del barco. Intervenir sobre fibras, resinas y procesos productivos obliga, en cambio, a trabajar sobre el impacto generado desde la propia fase de construcción.
En una embarcación, además, cualquier material alternativo debe responder a condicionantes especialmente exigentes: humedad, salinidad, radiación solar, esfuerzos mecánicos y necesidad de mantener el peso bajo control. La incorporación progresiva de estas soluciones permite comprobar hasta qué punto pueden trasladarse posteriormente a una escala mayor.
Para Mimì, el proyecto coincide además con una fase de expansión internacional. El astillero de la familia Senese ha consolidado su distribución en diferentes mercados europeos y recientemente ha llegado también a Australia, donde debutó en el Sanctuary Cove International Boat Show junto al distribuidor Boatology.

El Libeccio 13.50 WA estrena una nueva distribución
La segunda novedad de Mimì en Génova se encuentra en el extremo superior de su exposición. El Libeccio 13.50 WA se presenta en una nueva versión que realiza aquí su estreno mundial y continúa el proceso de actualización de la gama desarrollado por el astillero junto a Valerio Rivellini.
El proyecto conserva la identidad del modelo y sus características marineras, pero reorganiza los espacios interiores e introduce nuevas soluciones destinadas a mejorar confort, funcionalidad y habitabilidad. La intención es ampliar las posibilidades de configuración para adaptarse a propietarios que utilizan el barco de maneras diferentes.
Es también una buena muestra de cuánto ha cambiado el concepto de gozzo. Una embarcación nacida históricamente como barco de trabajo ha terminado convirtiéndose en una plataforma de recreo capaz de combinar elementos clásicos —especialmente reconocibles en las líneas del casco— con distribuciones y prestaciones cada vez más próximas a las de los day cruiser contemporáneos.
La exposición de Génova permite observar prácticamente toda esa evolución en un mismo pantalán. Además de los dos modelos protagonistas, Mimì presenta desde el Libeccio 7 Classic hasta el Libeccio 11 Cabin, pasando por diferentes versiones Walkaround, Cabin y Classic Wheel. En total son nueve embarcaciones, una de las exposiciones más amplias realizadas hasta ahora por el astillero en el salón italiano.
Las dos novedades señalan, sin embargo, direcciones diferentes y complementarias. El 13.50 WA continúa transformando el gozzo a través del diseño y de nuevas maneras de utilizar el espacio. El 9.50 Cabin lleva la experimentación hacia aquello que normalmente permanece oculto: los materiales.
En una tipología de barco que ha sobrevivido precisamente por su capacidad para evolucionar sin perder una identidad reconocible, lino, cáñamo, basalto y resinas bioderivadas introducen ahora otra posibilidad de cambio.