Besenzoni lleva a Cannes una idea sencilla: el confort se diseña
La firma italiana presentará en el Cannes Yachting Festival una selección de soluciones que muestran cómo la innovación en un yate no depende solo del casco o de los motores, sino también de los componentes que determinan la experiencia cotidiana a bordo.
Cuando se presenta un nuevo yate, la atención suele concentrarse en el diseño, las prestaciones o la distribución interior. Sin embargo, buena parte de la experiencia de navegación depende de elementos mucho menos visibles: la pasarela por la que se embarca, el asiento desde el que se gobierna el barco o la plataforma que permite botar una auxiliar con seguridad. Son componentes que raramente ocupan los titulares, aunque condicionan el uso diario de cualquier embarcación.
Esa es precisamente la especialidad de Besenzoni. En el próximo Cannes Yachting Festival, la empresa italiana aprovechará su presencia para mostrar una selección de soluciones centradas en la accesibilidad, el confort y la funcionalidad, desde pasarelas hidráulicas hasta plataformas para embarcaciones auxiliares y una nueva generación de asientos para el puesto de gobierno.
Más que presentar un único producto estrella, Besenzoni plantea una visión global de la vida a bordo. Su catálogo está formado por elementos que casi nunca definen la personalidad estética de un yate, pero que determinan cómo se utiliza cada día y cómo interactúan propietarios, invitados y tripulación con el barco.


Un nuevo asiento para una forma distinta de navegar
La principal novedad que la compañía llevará a Cannes será el P458 Start, un nuevo asiento de gobierno concebido para adaptarse a diferentes configuraciones de puente de mando. El modelo amplía una familia que ya incluye los P465 y P471 Manta Class y responde a una evolución visible en la náutica contemporánea. Los puestos de gobierno han dejado de ser espacios puramente técnicos para convertirse en lugares donde ergonomía, calidad de los materiales y diseño reciben la misma atención que el resto de los interiores.
El P458 Start busca precisamente ese equilibrio. Sus líneas contemporáneas, la versatilidad de instalación y las amplias posibilidades de personalización permiten integrarlo tanto en yates deportivos como en grandes flybridge o superyates. La propuesta mantiene una constante que caracteriza a Besenzoni desde hace décadas: desarrollar componentes capaces de adaptarse a proyectos muy diferentes sin renunciar a una identidad propia.
La personalización constituye, de hecho, uno de los aspectos más relevantes de este tipo de productos. Mientras muchos elementos estructurales del barco permanecen invariables, componentes como los asientos permiten a los astilleros adaptar cada unidad a las preferencias específicas de sus clientes, reforzando el creciente peso de las configuraciones semi-custom en la industria.


La innovación también está en los detalles
La presencia de Besenzoni en Cannes no se limitará al mundo de los asientos. La compañía mostrará también varias de las soluciones que la han convertido en uno de los principales proveedores internacionales de componentes para yates. Entre ellas destacan la pasarela hidráulica exterior PI 461, conocida por la suavidad de sus movimientos y su fiabilidad, así como las pasarelas eléctricas PE 661 y PE 660 Inside, concebidas para integrarse discretamente en la arquitectura del barco y optimizar el espacio disponible.
La exposición incluirá además la escalera-pasarela SPE 908, que combina dos funciones en un único elemento, y la plataforma elevadora TL 850 para embarcaciones auxiliares, desarrollada para facilitar las maniobras de botadura e izado. Son soluciones que responden a una tendencia cada vez más evidente: reducir el esfuerzo necesario para operar un yate y simplificar tareas que hasta hace pocos años requerían una mayor intervención de la tripulación.
Fundada en 1967 en Sarnico, a orillas del lago de Iseo, Besenzoni ha construido su trayectoria especializándose precisamente en ese tipo de componentes. A lo largo de casi seis décadas ha desarrollado un amplio catálogo de productos y patentes que hoy equipa embarcaciones de algunos de los principales astilleros internacionales. Su filosofía combina funcionalidad, diseño y una fuerte capacidad de personalización, entendiendo que cada pieza debe integrarse en el lenguaje del barco sin renunciar a mejorar la experiencia de uso.
En una industria donde las innovaciones más visibles suelen concentrarse en los cascos o en los sistemas de propulsión, el trabajo de empresas como Besenzoni recuerda que buena parte de la calidad de un yate se construye a través de elementos mucho más discretos. Son esos pequeños gestos cotidianos —embarcar con comodidad, gobernar durante horas sin fatiga o botar una auxiliar con un solo movimiento— los que terminan definiendo la diferencia entre un barco bien diseñado y otro realmente agradable de vivir.