BRABUS ULTIMA 55: el catamarán superdeportivo
Sunreef Yachts y BRABUS presentan su primer proyecto conjunto: un catamarán de altas prestaciones que combina foils, más de 40 nudos de velocidad y un diseño inspirado en el universo de los deportivos alemanes.
Las colaboraciones entre fabricantes de automóviles y astilleros suelen limitarse al diseño o a ediciones especiales. El nuevo BRABUS ULTIMA 55 nace con una ambición diferente. Es el primer modelo desarrollado conjuntamente por Sunreef Yachts y BRABUS y no busca trasladar simplemente una identidad estética al mundo náutico, sino reinterpretar qué puede ser un catamarán de altas prestaciones.
Con 17 metros de eslora, el ULTIMA 55 combina dos conceptos que hasta hace pocos años parecían difíciles de conciliar. Conserva la estabilidad y el volumen característicos de un multicasco, pero incorpora soluciones pensadas para aproximarlo al comportamiento dinámico de una embarcación mucho más deportiva. El elemento central de esa estrategia es un sistema de foils que genera sustentación hidrodinámica, reduce la resistencia al avance y eleva parcialmente los cascos sobre el agua a medida que aumenta la velocidad.
La propulsión corre a cargo de dos motores de seis cilindros y 725 caballos cada uno, suficientes para superar los 40 nudos. Sin embargo, la cifra de velocidad no constituye el aspecto más interesante del proyecto. Según sus desarrolladores, el objetivo del sistema de foils consiste sobre todo en mejorar la estabilidad, disminuir el cabeceo y ofrecer una navegación más silenciosa y confortable, acercando la sensación de desplazamiento a la de un barco que prácticamente flota sobre la superficie.




Un diseño que traslada el universo BRABUS al mar
La influencia de BRABUS aparece mucho más allá del logotipo. El exterior incorpora numerosos elementos realizados en fibra de carbono vista, desde los alerones hasta los pilares laterales, las entradas de ventilación o la iluminación integrada en el techo. El propietario puede elegir entre los acabados Graphite Black y Phantom Grey, además de distintas combinaciones cromáticas para la tapicería exterior, una paleta claramente inspirada en los modelos de altas prestaciones de la firma alemana.
La cubierta de popa concentra buena parte de la vida a bordo. Dos plataformas laterales abatibles aumentan la manga útil desde 5,6 hasta 7,6 metros cuando el barco permanece fondeado, creando una amplia terraza junto al agua. Los grandes soláriums transformables pueden convertirse en sofás, mientras una mesa de fibra de carbono regulable adapta el espacio tanto para comer como para descansar. Completan la zona una cocina exterior con barbacoa eléctrica, módulos de servicio y una gran zona de proa destinada exclusivamente al relax.
El interior sigue la misma filosofía. La tapicería emplea cuero BRABUS Masterpiece con el característico patrón triangular utilizado por la marca en sus automóviles, combinado con Alcantara, detalles de carbono y un puesto de gobierno dominado por una gran pantalla panorámica que integra navegación, monitorización de sistemas y control de las funciones del barco en una única interfaz desarrollada específicamente para este modelo.




Un nuevo segmento entre el catamarán y el yate deportivo
El BRABUS ULTIMA 55 también refleja una evolución más amplia dentro del mercado. Durante años, los catamaranes a motor se asociaban principalmente con la navegación de largo recorrido y la máxima habitabilidad. Paralelamente, los yates deportivos privilegiaban la velocidad, aunque sacrificando parte del espacio interior. Este proyecto intenta situarse entre ambos mundos, manteniendo el volumen característico de un multicasco sin renunciar a prestaciones propias de embarcaciones mucho más ligeras.
El barco se ofrece con dos configuraciones interiores. La versión estándar dispone de una suite principal, un camarote VIP y una cabina para un tripulante, mientras una segunda distribución sustituye el camarote VIP por dos cabinas dobles, elevando la capacidad hasta seis invitados además del miembro de la tripulación. La cocina, completamente equipada, permanece integrada en el salón principal para favorecer una vida a bordo continua, más cercana a la de una vivienda contemporánea que a la distribución tradicional de muchos yates deportivos.
La colaboración también resulta significativa por lo que representa para ambas compañías. Fundado en 2002 por Francis Lapp, Sunreef se ha consolidado como uno de los principales especialistas mundiales en catamaranes de lujo a medida y ha impulsado tecnologías vinculadas a la propulsión eléctrica y la integración de paneles solares en la estructura del barco. BRABUS, por su parte, lleva casi cincuenta años desarrollando vehículos de altas prestaciones y ha ampliado progresivamente su actividad hacia motocicletas, embarcaciones y otros productos de lujo.
Más allá de las cifras de potencia o velocidad, el BRABUS ULTIMA 55 confirma otra tendencia interesante. Las fronteras entre sectores son cada vez menos rígidas. El diseño automovilístico, la ingeniería naval y el mundo del lujo comparten hoy un lenguaje común donde la identidad de una marca puede trasladarse de la carretera al mar sin limitarse a un ejercicio de estilo.