Viajar siguiendo los pasos de Ulises
El estreno de la nueva adaptación de La Odisea impulsa un itinerario que recorre Turquía, Sicilia y el sur de Italia para redescubrir uno de los relatos fundacionales del Mediterráneo desde el mar.
Las películas vuelven a influir cada vez más en la forma de viajar. El llamado set-jetting, el turismo inspirado por escenarios cinematográficos, lleva años creciendo gracias a series y grandes producciones internacionales. Sin embargo, algunos viajes van un paso más allá y utilizan el cine como punto de partida para explorar la historia, la literatura o el patrimonio que inspiró esas obras. El estreno de The Odyssey, la esperada adaptación de Christopher Nolan del poema de Homero, ha reavivado el interés por uno de los grandes relatos del mundo clásico y ha dado pie a nuevas propuestas que invitan a recorrer el Mediterráneo siguiendo las huellas de Ulises.
Entre ellas se encuentra The Odyssey Experience, el nuevo itinerario diseñado por la agencia especializada en viajes de expedición Pelorus. Lejos de limitarse a visitar localizaciones de rodaje, el viaje propone reconstruir el recorrido del héroe griego a través de algunos de los paisajes donde mito e historia llevan siglos entrelazándose. Durante catorce días, los viajeros recorren Turquía, Sicilia y el sur de Italia combinando navegación privada, vuelos en helicóptero, acceso exclusivo a enclaves arqueológicos y encuentros con historiadores y especialistas.



Del mito a la geografía del Mediterráneo
Uno de los aspectos más interesantes del itinerario es que convierte el propio Mediterráneo en protagonista. La Odisea nunca fue únicamente un relato de aventuras; también es una narración sobre la navegación, la incertidumbre y la relación de las antiguas civilizaciones con el mar. Muchos de los lugares descritos por Homero siguen formando parte del paisaje mediterráneo y continúan alimentando el debate entre historiadores y arqueólogos sobre cuánto hay de realidad y cuánto de ficción en el viaje de Odiseo.
La experiencia comienza en la antigua Troya, actual Turquía, donde los participantes recorren el yacimiento arqueológico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, acompañados por un historiador especializado. El recorrido continúa hasta el templo de Apolo Smintheion, cuyos relieves narran distintos episodios de la guerra de Troya, antes de concluir la jornada con una representación privada inspirada en la caída de la ciudad y una cena entre las ruinas.
Desde allí el viaje se traslada a Sicilia, territorio donde la tradición sitúa algunos de los episodios más conocidos de la epopeya. El Valle de los Templos y distintos enclaves costeros elegidos como localizaciones para la película de Christopher Nolan sirven para reflexionar sobre la estrecha relación entre el paisaje mediterráneo, el imaginario clásico y el cine contemporáneo.

Navegar como parte de la historia
La última parte del recorrido recupera el mar como verdadero hilo conductor de la experiencia. A bordo de un yate privado, los viajeros atraviesan el estrecho de Mesina, asociado tradicionalmente a las figuras mitológicas de Escila y Caribdis, dos de los mayores peligros que debía afrontar Ulises durante su regreso a Ítaca.
La navegación continúa entre las islas Eolias, un archipiélago marcado por la actividad volcánica que desde la Antigüedad ha alimentado leyendas relacionadas con Eolo, dios de los vientos. El viaje concluye en Isquia, identificada en algunas tradiciones con la isla donde habitaba la hechicera Circe, gracias a una apertura privada del castillo de la isla y una cena de despedida organizada fuera del horario habitual de visitas.
La propuesta responde a una tendencia cada vez más visible dentro del turismo de alta gama: el interés por experiencias construidas alrededor de un relato. Más que enlazar destinos, estos viajes buscan dar continuidad a una historia donde cada etapa tiene un significado dentro de un conjunto más amplio. El desplazamiento deja de ser un simple cambio de escenario para convertirse en parte de la narración.
En este caso, la navegación desempeña un papel esencial. Recorrer el Mediterráneo por mar permite comprender mejor las distancias, los estrechos, las islas y los accidentes geográficos que dieron forma a uno de los textos fundacionales de la cultura occidental. La experiencia no pretende demostrar si el viaje de Ulises ocurrió realmente, sino mostrar cómo ese relato sigue influyendo, casi tres mil años después, en la manera de imaginar el Mediterráneo.
Con el estreno de una nueva adaptación cinematográfica, el interés por La Odisea vuelve a situar el foco sobre unos paisajes que han inspirado generaciones de viajeros, escritores y navegantes. Pelorus convierte ahora esa fascinación en un itinerario donde literatura, arqueología, navegación y patrimonio se funden en una única travesía.