Cannes alarga el verano entre el Mediterráneo, la gastronomía y el bienestar
Le Majestic y Le Gray d’Albion proponen descubrir la Riviera francesa en septiembre y octubre, cuando bajan las temperaturas y también el ritmo de la temporada alta.
Septiembre y octubre cambian considerablemente la experiencia de Cannes. El Mediterráneo continúa lo bastante cálido para disfrutar de la costa, las playas recuperan espacio después de los meses centrales del verano y la ciudad entra en un ritmo más tranquilo. Es precisamente esta época, conocida en Francia como été indien, la que los hoteles Le Majestic y Le Gray d’Albion, ambos pertenecientes a Barrière Collection, quieren aprovechar para prolongar la temporada.
Los dos establecimientos se encuentran en el centro de Cannes, aunque ofrecen maneras diferentes de alojarse en la ciudad. Le Majestic ocupa una de las direcciones más reconocibles de la Croisette, frente al Mediterráneo, mientras Le Gray d’Albion propone una escala más contenida a pocos pasos del paseo marítimo. Playa, gastronomía y bienestar forman el eje común de una propuesta que permite seguir viviendo Cannes al aire libre cuando la mayor presión turística del verano ya ha quedado atrás.
El atractivo de estas semanas tiene mucho que ver con el clima. Las temperaturas más suaves permiten combinar el mar con paseos por la ciudad y excursiones por la costa sin el calor de julio y agosto. Para Gilles Bastoni, responsable de conserjería de Les Clefs d’Or en Le Majestic, el été indien ofrece precisamente ese equilibrio: todavía permite disfrutar plenamente del Mediterráneo, pero dentro de una atmósfera más tranquila.



Dos hoteles y dos formas de vivir la Riviera
El cinco estrellas Le Majestic mira directamente a la Croisette y reúne buena parte de los elementos asociados a la tradición hotelera de Cannes. Cuenta con piscina exterior climatizada, playa privada y una oferta gastronómica que incluye Fouquet’s Cannes, la versión mediterránea de la histórica brasserie francesa.
A ella se suma Ciro’s Cannes, situado en la playa y especializado en pescados y mariscos, una ubicación que permite mantener la relación con el Mediterráneo también a la hora de comer. El tercer espacio destacado es Paradiso, restaurante de inspiración italiana que prolonga la jornada desde la mesa hasta la noche.
A pocos minutos a pie, Le Gray d’Albion, de cuatro estrellas, ofrece una alternativa más íntima. Sus habitaciones han sido renovadas recientemente con interiores concebidos como una interpretación contemporánea de las residencias de la Riviera. El hotel cuenta igualmente con playa privada y con Mademoiselle Gray, su restaurante frente al mar, además del Bar du Gray.
La posición de ambos establecimientos facilita además salir de Cannes sin necesidad de plantear grandes desplazamientos. Una de las propuestas para estos meses es navegar hasta las islas de Lérins, frente a la bahía, para descubrir un paisaje insular muy diferente al de la Croisette. También se plantean recorridos relacionados con la tradición perfumista de Grasse, visitas a la Fondation Maeght en Saint-Paul-de-Vence o desplazamientos panorámicos por las carreteras de la Provenza.
El mar mantiene un papel central. Con temperaturas todavía agradables, desde los hoteles se pueden organizar actividades como paddle surf, kayak, windsurf o esquí acuático. La ventaja de viajar al final de la temporada alta aparece así en la posibilidad de combinar una ciudad todavía activa con playas y actividades náuticas en un contexto bastante menos congestionado.






Del Mediterráneo al nuevo programa de bienestar
Le Majestic ha reforzado también su propuesta de bienestar con nuevos tratamientos desarrollados junto al osteópata y fisioterapeuta Christian Thyssen. El programa introduce una vertiente más orientada a la recuperación física dentro de la oferta tradicional del spa.
Entre las novedades figura Jet Lag Reset, que combina osteopatía, Pilates y estimulación muscular eléctrica y está pensado especialmente para reducir la fatiga asociada a los viajes. Total Health Training, por su parte, se centra en la postura y la alineación corporal. Son tratamientos que acercan el spa a un concepto de bienestar más activo, donde relajarse comparte espacio con la recuperación y el trabajo físico.
Para quienes prefieran una experiencia convencional de desconexión, el spa mantiene hammam y sauna, además de tratamientos dermocosméticos de Biologique Recherche, firma francesa conocida por sus protocolos personalizados de cuidado de la piel.
Esta combinación de costa y bienestar encaja especialmente bien con los meses posteriores al verano. Una jornada puede comenzar en el agua, continuar con una excursión por la Riviera y terminar en el spa, sin necesidad de convertir la estancia en un programa cerrado. La intención es aprovechar precisamente la flexibilidad que ofrece Cannes cuando disminuye la intensidad de la temporada.
La ubicación permite ampliar fácilmente el viaje hacia otros puntos de la Costa Azul, aunque tampoco hace falta alejarse demasiado. Las islas de Lérins están frente a la ciudad; Grasse introduce la tradición del perfume en el recorrido; Saint-Paul-de-Vence añade arte moderno y contemporáneo; y la propia Cannes conserva el Mediterráneo como referencia permanente desde la Croisette.
Septiembre y octubre quedan así en una posición interesante entre dos temporadas. El gran verano de la Riviera ha terminado, pero buena parte de aquello que lleva hasta ella —el mar, las terrazas, la navegación y la vida al aire libre— continúa disponible. Le Majestic y Le Gray d’Albion aprovechan ese intervalo para proponer una Cannes algo más pausada, con tiempo para abandonar la Croisette, salir en barco hacia las Lérins o simplemente seguir frente al Mediterráneo unas semanas más.