Benetti lleva a Cannes tres maneras distintas de vivir un superyate
Los Oasis 34M Aitana y 40M Lady Sarah y el B.Yond 37M Jules muestran cómo una misma gama puede responder a propietarios muy diferentes a través de interiores a medida, distribuciones específicas y propulsión híbrida.
Tres barcos de dimensiones relativamente próximas pueden esconder maneras muy distintas de entender la vida a bordo. Benetti ha elegido precisamente esa diversidad para su presencia en el Cannes Yachting Festival 2026, donde expone Aitana, un Oasis 34M marcado por la colección artística de su propietario; Lady Sarah, un Oasis 40M que desarrolla una interpretación más residencial de la misma familia; y Jules, un B.Yond 37M híbrido concebido para largas navegaciones.
La selección permite observar dos vertientes de la actual estrategia del astillero italiano. Por una parte, la creciente personalización de plataformas ya desarrolladas, capaces de cambiar considerablemente mediante interiores, decoración y distribuciones específicas. Por otra, la búsqueda de soluciones técnicas y arquitectónicas destinadas a propietarios interesados en pasar más tiempo navegando y ampliar su autonomía.
Benetti trabaja actualmente con ocho familias de producto que abarcan desde yates de composite de 34 metros hasta proyectos de acero y aluminio que superan los 100. Oasis y B.Yond ocupan posiciones diferentes dentro de esa oferta, algo que las tres unidades reunidas en Cannes permiten apreciar con bastante claridad.

Dos Oasis, dos interiores con personalidad propia
El Oasis 34M Aitana utiliza el arte como punto de partida para definir su interior. El diseño exterior corresponde a RWD y la arquitectura interior a Bonetti/Kozerski Architecture, mientras la diseñadora Ana Torres ha trabajado junto al equipo de Benetti en el estilismo de los espacios.
Esculturas y obras de la colección del propietario se integran en las distintas estancias y la iluminación ha sido estudiada también para ponerlas en valor. La personalización alcanza las cabinas de invitados, con paredes revestidas de tejido y cabeceros de cuero Hermès, y la suite principal, donde la cama y diferentes piezas de mobiliario fueron realizadas expresamente para el proyecto.
El planteamiento de Lady Sarah parte de la misma familia Oasis, aunque sus 40 metros y la elección de materiales construyen una atmósfera diferente. RWD vuelve a encargarse de las líneas exteriores y Bonetti/Kozerski Architecture de los interiores, esta vez acompañados por Leonardo Santi Design en la decoración.
Maderas y mármoles tienen un peso destacado, junto con elementos desarrollados específicamente para el barco. Entre ellos figura el mueble bar de la cubierta principal, realizado con vidrio laminado que incorpora tejido en su interior. Más allá del detalle decorativo, Aitana y Lady Sarah muestran hasta qué punto dos unidades pertenecientes a una misma familia pueden separarse cuando el trabajo de personalización se concentra en materiales, mobiliario, iluminación y colección artística.
También comparten el planteamiento que ha caracterizado a Oasis desde su aparición: conceder una importancia especial a los espacios exteriores y a la relación física con el agua. En Cannes, sin embargo, Benetti ha preferido poner el acento en aquello que diferencia a cada propietario una vez atravesadas las puertas del interior.

B.Yond 37M Jules cambia de lógica
Jules introduce una forma de navegar diferente. El B.Yond 37M nace del concepto Voyager impulsado por Paolo Vitelli y diseñado por Stefano Righini, con una arquitectura modular pensada para adaptar la distribución a programas de navegación prolongados.
En esta unidad, la suite del propietario se encuentra en el Upper Deck y convierte prácticamente todo el puente en una zona privada. La decisión modifica la jerarquía habitual de los espacios y muestra las posibilidades que ofrece una plataforma concebida desde el principio para admitir distintas configuraciones. Los interiores incorporan paredes retroiluminadas y mobiliario de Giorgetti, seleccionado en colaboración con el arquitecto Mauro Izzo, de Benetti.
La diferencia más importante aparece, sin embargo, en la sala de máquinas. Jules utiliza propulsión híbrida, una solución coherente con su vocación de gran viajero y con la búsqueda de una gestión energética más eficiente. En este caso, la tecnología forma parte de una propuesta orientada a largas travesías, donde autonomía, utilización de los espacios y gestión de la energía deben responder al mismo programa de uso.
La convivencia de Jules con los dos Oasis resulta por ello especialmente significativa. Aitana utiliza una plataforma de 34 metros para construir un entorno estrechamente relacionado con el arte y los gustos de su propietario; Lady Sarah explora una interpretación cálida y residencial de los 40 metros; Jules coloca en primer plano autonomía, flexibilidad y navegación de largo recorrido.
Los tres estarán expuestos hasta el 13 de septiembre en el Vieux Port de Cannes. Más que presentar tres novedades aisladas, Benetti utiliza esta edición del salón para mostrar cómo la personalización se está desplazando desde la elección de acabados hacia una cuestión más amplia: decidir primero cómo se quiere utilizar un yate y configurar después espacios, tecnología y decoración alrededor de esa elección.