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Revista Bruma La revista del mar de Descubrir.com
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Azimut Magellano 27M estrena una tercera generación pensada para viajar más lejos

El nuevo crossover de 27 metros combina una carena capaz de adaptar su comportamiento a distintas velocidades con los primeros interiores náuticos de Michele De Lucchi y AMDL CIRCLE.

Azimut Magellano 27M estrena una tercera generación pensada para viajar más lejos

Azimut abrió en 2009 un camino poco habitual con el primer Magellano: un yate a motor que renunciaba a elegir entre las lógicas tradicionales del casco de desplazamiento y el planante. Diecisiete años después, el Magellano 27M, presentado en septiembre en el Cannes Yachting Festival, inaugura la tercera generación de una serie que ha terminado convirtiendo esa posición intermedia en su principal identidad.

El nuevo modelo reúne además dos universos de diseño con escasa tradición de trabajar juntos. El finlandés Jarkko Jämsén firma los exteriores, mientras AMDL CIRCLE y Michele De Lucchi, junto a Davide Angeli, realizan aquí su primer proyecto de interiores para un yate. El encuentro entre diseño nórdico y arquitectura italiana se articula alrededor de un material dominante, la madera, y de una idea espacial tomada de la arquitectura mediterránea: la logia.

Bajo esa envolvente se mantiene la característica técnica que define a Magellano. La carena Dual Mode, desarrollada por el departamento de I+D de Azimut|Benetti Group junto a P.L. Ausonio Naval Architecture, busca conservar eficiencia y confort dentro de un rango de velocidades mucho más amplio que el de un casco concebido específicamente para desplazarse rápido o lentamente.

Una logia mediterránea en medio del mar

Jämsén ha reducido deliberadamente los elementos decorativos de los exteriores para conceder mayor protagonismo a los volúmenes y a la manera en que la luz se refleja sobre ellos. Una línea continua, denominada loop, recorre el perfil combinando trazos rectos con superficies curvas, mientras los elementos verticales de madera situados en popa introducen un detalle que ya forma parte del lenguaje de la familia Magellano.

La madera sirve precisamente de enlace con el trabajo de Michele De Lucchi. La relación entre el arquitecto y Azimut comenzó hace aproximadamente una década, cuando AMDL CIRCLE desarrolló el concepto de identidad arquitectónica de los espacios terrestres de la marca. Los brise-soleil de madera utilizados entonces reaparecen ahora transformados en elementos del propio barco.

El centro del proyecto es la cubierta principal, concebida como una gran logia frente al mar. Amplios acristalamientos y estructuras de madera reinterpretan las pérgolas y patios mediterráneos para difuminar la separación entre interior y exterior. En lugar de organizar el main deck como una sucesión evidente de habitaciones, el espacio mantiene largas perspectivas visuales y una presencia prácticamente constante del paisaje exterior.

De Lucchi lleva esa idea hasta los materiales. Roble claro, nogal y superficies talladas o acanaladas construyen buena parte del interior, con diferentes texturas destinadas a evitar la monotonía de trabajar casi exclusivamente con madera. La influencia japonesa aparece en mesas realizadas mediante la técnica artesanal Naguri y en el tejido HOSOO utilizado sobre el cabecero de la suite del propietario, elaborado en Kyoto en telares tradicionales y cuyo dibujo reproduce, ampliada al microscopio, la sección de un tronco.

La luz natural completa el trabajo arquitectónico, suavizada por las superficies claras, mientras lámparas de Produzione Privata —el estudio experimental fundado por De Lucchi en 1990— funcionan como elementos arquitectónicos además de iluminar los ambientes.

De 12 a más de 24 nudos con una misma carena

La arquitectura naval explica la otra mitad del Magellano 27M. Su casco presenta una proa vertical que aumenta la eslora de flotación, doble chine y un skeg central destinado a mejorar la estabilidad direccional. El doble ángulo del casco distribuye además el impacto contra las olas en dos niveles, buscando reducir las aceleraciones cuando empeora el estado del mar.

Con dos motores MAN V12 de 1.650 CV, el barco está pensado para mantener cruceros habituales de entre 16 y 18 nudos, aunque puede superar los 24 nudos cuando resulta necesario. Reduciendo la marcha a 12 nudos, Azimut declara aproximadamente 1.000 millas náuticas de autonomía. Esa amplitud de velocidades utilizables resume mejor que cualquier etiqueta la lógica del concepto Dual Mode.

La reducción de peso también contribuye a la eficiencia: alrededor del 30% de las superficies están construidas en fibra de carbono. A ello se suma el programa Azimut Silent Technology, que actúa sobre ruido, vibraciones y emisiones mediante soportes elásticos para motores y generadores, silenciadores y filtros de partículas.

Como opción, el Magellano 27M puede incorporar además Zero Emission Hotel Mode, alimentado mediante baterías LFP. El sistema permite mantener activos los servicios de hotel durante parte del día o incluso una noche completa fondeado sin encender los generadores, eliminando durante ese periodo sus emisiones, vibraciones y ruido.

El nuevo Magellano conserva así una idea nacida con el primer modelo, aunque la traslada a un barco mucho más sofisticado. Sus 27 metros pueden navegar a 12 nudos durante una travesía larga, mantener un crucero de 16-18 o superar los 24 cuando las circunstancias lo requieren. Arriba, una logia de madera propone exactamente lo contrario: que, una vez encontrado el lugar adecuado, no haya ninguna prisa por volver a ponerse en marcha.